Van ganando

(Para vender un celular hasta te puteo la filmación y te rompo la cámara: libertarismo #tilingo)

¿Qué tienen en común la última publicidad de Claro, una film de repetición en los canales de cable como los Agentes del destino, el fundamento de las amenazas rurales a todo intento de ponerles retenciones? Una idea simplista, facilonga, caricaturesca, pero efectiva de la libertad. David Harvey en su libro Breve Historia del Neoliberalismo se pregunta por el consenso a los modelos de saqueo e intenta una solución que todavía es verde, pero que no es para nada desechable: la construcción de narrativas de sentido común con significante dominante. Así distingue que la grieta siempre existió: entre quienes las narrativas organizadas bajo el significante "libertad" y otras armadas sobre el de "igualdad". Estas narrativas son verdaderas storytelling que te las bombardean mientras vez la peli, aflojas con los comerciales o te embroncás con los agrestes argentos que vuelven a agitar sus tractores.

La teoría de Harvey abrió la puerta a varias reflexiones que todavía deberían buscar el modo de producir respuestas a ese sentido común siniestro no con el agite de la igualdad abstracta, sino con no dejarles esa bandera y complejizar la relación entre igualdad y libertad, sumándole la olvidada bandera de la fraternidad que la política forcluyó, la caridad berreta religioso/laica usa para alimentar sus egos e imágenes, y las iglesias han dejado caer al ritmo de la necesidad de diezmo y temor a compartir tal como les indica su palabra fundante: No sea cosa que abran sus templos vacíos a funciones mas humanas y sanctas como proyectos de contención e inclusión.

En tiempos de péndulos hay preguntas, también hay respuestas, pero no alcanzan. En esta semana un amigo Pastor Luterano me regaló la definición que María Zambrano hace del pecado: toda expansión que implica la destrucción de otras vidas. Y allí se incluye la ambición económica, la corrupción, el egotismo, la búsqueda inflamada del reconocimiento. En esta definición hay una clave que no solo nos vuelve a plantear la necesidad de la fraternidad como cuidado, sino también como ahora, en este maremoto horrible que solo un/a trasnochado/a puede caracterizar y festejar como "clima revolucionario" (lo vienen haciendo desde su fundación y siempre errando), podemos producir coordenadas de salvación, porque cada vez más todo está en riesgo.


(Ni una supuesta predestinación podrá con la libertad en nombre del amor: lo cursi reaccionario)

(Patoteo sojero en nombre de la libertad de sus morlacos y el egoísmo imposible)