Todo lo sólido deviene fetiche La "falsa conciencia" del normcore y el día que Naomi Klein intentó ser irónica en la Villa 21

Durante la crisis del 2001 muches creyeron tocar el cielo con las manos. O llegar a él bajo la forma de una asamblea cantón que votaba programas de gobierno en el Parque Centenario. Sin embargo,  Miguel Angel Toma, reconocido operador de la derecha peronista, no era de igual opinión, y apelando a su diccionario de la cultura long play espetó: "Es un hit del verano". Pero como toda opinión es una proposición que más que valor de verdad solo pretende operar sobre la realidad, el señor de la eterna tunelera del poder y las operetas clandestinas, si bien no se equivocaba respecto a la duración de la cantinela, le pifió en el ejercicio político acumulado en algunos sectores de la clase media porteña. No precisamente quienes cantaban "Piquete y cacerola, la lucha es una sola" y luego hicieron de ese noble utensillo de cocina un "bombo garca" contra todo lo que implicaba redistribución y les impedía ir a Punta. Pero bueno, entre ambas creencias, se gestó un sector de clase media progre más activa, y otro que volvió al antiperonismo, la religión familiar porteña y unitaria.


En esas épocas visitaba con una asiduidad con la que ya no contamos, Naomi Klein y su compañero Avi Lewis, ex productor de la primera MTV. Con su camarita último modelo venían a tomar registro de la "revolución de las asambleas" que el diario La Nación (tribuna garca agrícola) acusaba, con una paranoia de ribetes "a lo Carrió", que se estaba gestando un nuevo sovietismo (sic). Bueno, ya lo dijimos, no hay pretension de confirmar lo que se escribe, sino de alentar operaciones para reventar, por las dudas, todo intento de avanzar sobre la caja verde del sector yuyero, anque productivo, nacional.

La periodista, hasta ese momento autora de No Logo, se lanzaba a juntar letra para sus obras posteriores: La doctrina del shock y Vallas y ventanas. Debo reconocer que no había leído ninguno de sus libros, pero ese cholulismo que me cruza, me hizo operarle su ingreso a la Villa 21 donde quería hacer "tomas" para su research. Así que me contacté con quien yo trabajaba en aquel tiempo y a quien es imposible no extrañar: Patricio Echegaray, Secretario General del Partido Comunista, que me habilitó cumpas de un local del PC en la villa para poder entrar. En aquel momento, el peronismo, en su mayoría, todavía estaba saliendo de la resaca del "esnife" menemista de la mano de Eduardo Duhalde que siempre adhirió a una especie de desarrollismo conserva que se coronó en el Puente Pueyrredón con los asesinatos de Kosteki y Santillán. Es decir, no me vengan con mantener "los pies en el plato" si es (y lo fue) tan chico que nos llevó a una brutal crisis de la cual varies converses hoy se hacen les hermanes de la Arrostito mientras aún en el 2005 le hicieron la campaña  esa "Pasionaria invertida" (a la derecha berreta) que es Chiche Duhalde. Volviendo, subimos a un taxi Naomi, Avi, Silvia Delfino y yo. En mi ingenuidad le regalé una gorra con el "logo" MTL (Movimiento Territorial Liberación, brazo piquetero del PC) y la gringa se me hizo la francesa y me devolvió un "¡Very clean!" ¡Y si querida! ¡No se porque te tenía que regalar uno sucio! Y si fue una metáfora, te la hubieses guardado para el Pompidou que acá a les cumpes ese gorrito limpito les guardaba del sol mientras construian un barrio o marchaban. Esto es "teoría colonial" y colonial pasivo. Pero en fin. Haciéndome el boludo, lo que cada vez perfecciono mejor como un extraño modo de caridad con fines de convivencia, llegamos a la villa donde compañeres del barrio nos recibieron y comenzamos a recorrer ese espacio donde resistencias, conflictos con la ley, contaminación, "cooperativas no cooperativas", laburantes, docentes, et. al. conforman un circuito de ingreso semi cerrado.

Pasado el tiempo, tratando de tirar manto de piedad sobre sus esperanzas "basistas", reconociendo que como canadiense pudo entender el primer peronismo, me leí con detalle No logo, buen libro que sin apelar (no se por qué) a marcos de explicación económicos del materialismo (quizá esa negación le aceitó la venta a un público first world), se despacha con bastante info sobre las teorías de estratificación por consumo, producción en gama y marca como estilo de vida, algo que cuando hoy explicamos a estudiantes del CBC, te tiran tanto contra ejemplo que vuelven al ese libraco un obra de necesaria revisión... CONTINUARÁ