Subjetividades odiantes

Aman el odio. Son gente fea, bruta, mersa. La guita les alcanza. Son esa parte de la clase media y media alta que hace de las abyecciones la única afirmación de su vida. Seres grises, tristes, oscuros. No gozan, solo tienen furia de no ver que sus vidas son el derrumbe que no aceptan. Como dice Ungaretti en una de sus hermosas poesías: la locura es no haberse dado cuenta que todo está derrumbado. En la vida de esta gente solo hay lugar para la insidia, la saña, el asco. Morirán de tanto aspirar lo que nunca serán y negando lo que son en la sombra que escupen, diciendo que lo mojado que les vuelve es nuestra sangre, pero les avisamos, es solo sus salivas envenenadas. Cosechan lo que siembran, y su promedio etario les augura una partida en pura tristeza.