Lo cursi: hacia una categoría nacional del buen vivir

Liliana Viola se le animó a lo cursi. En su maravilloso libro "Migre. El maestro de las telenovelas que revolucionó la educación sentimental de un país" dice en la página "... la biografía será siempre la suma de todo lo que no se pudo oir. Y la vida de Alberto Migré nunca será esto, la caja negra de los años cursis y la memoria de una Argentina íntima que aprendió a besar por TV." Y agrega más adelante "Lo cursi, aun entendido como amenaza al buen gusto y a la razón, transmitía una promesa de ingenuidad, de que es embriaguez declamatoria entregada a los brazos del poema malo o de las lágrimas en el teléfono, le concediera al mundo cada vez mas ajeno, una dimensión humana e íntima. El éxito de Rolando Rivas probablemente resida en esa ilusión de bondad, torpe y heroica, frente a una avanzada moralista que ya desde los tiempos de Onganía venía designando a la fuerza lo correcto, lo normal, el buen gusto y las buenas costumbres." Y en un acto de archivo y hermenéutica histórica, Viola llega a La razón de mi vida donde Eva Perón hace de lo cursi bandera anti gorila: "Si, claro que es melodrama. Todo en la vida de los humildes es melodrama... Melodrama cursi, barato y ridículo... para los hombres mediocres y egoístas ¡Porque los pobres no inventan el dolor, ellos lo aguantan!    C O N T I N U A R Á