Racismo, impunidad y caretas: Sobre Ghosts of Sugar Land, Netflix

En 21 minutos la desesperación ante el modo en que una barra amigos de clase media baja de Texas, que se autodefinen como "marrones" frente al "negro" Christoper Clark, alias Mark, ex  habitué del grupo, hablando de su supuesta incorporación al FBI o al ISIS, lo que les da casi igual, muestra la lógica con la que hoy se construye el miedo y el pánico. Este grupo de "marrones" (sus melaninas apenas se adivinan bajo caretas de comics y superhéroes), que son musulmanes en un estado que llegó a gobernar un actor de puro músculo externo, debaten sobre si Mark está vivo o muerto, si es del FBI o si realmente fue a Turquía para incorporarse al sueño facho del Califato universal. Y en esos diálogos cuentan,  como algo normal, que autos de los servicios secretos se paren en las puertas de sus casas, como queman sus remeras que dicen "juventud musulmana" y disputan sobre si los supuestos textos de Mark criticando a la comunidad islámica estadounidense por no ser activos ante las matanzas de EEUU e Israel en Medio Oriente son o no una posición válida. Este documental de Bassam Tariq no es neutral, la sobriedad de su recurso narrativo se condice con los escenarios de clase media baja en decadencia al sur del Imperio donde uno de los testimoniantes trabaja en un comercio en decadencia a pesar de ser politólogo: marrón, musulmán y politólogo solo le queda ser buchón de la CIA o la NSA o ingresar a un centro de estudios universitarios que nos están pensados para estos pibes de barra y aguante.

Según se informa en varios portales, el tal Mark apareció y dijo que se había enlistado en el ISIS pero que fue "raptado" por un comando kurdo: ¡Vaya casualidad! Es tan poco creíble que un amigo con una careta de comic popular sentado en un parque público cierra su participación en el documental diciendo que no sabe si esta vivo o muerto, pero que pare él, un joven marrón, siempre va a ser del FBI.

Este cortometraje fue premiado este año en Sundance, y por supuesto creó controversias por esa distinción que el propio grupo hace entre el "negro" Clark y los autoproclamados (está de moda) "marrones". Pero esta disputa es un ingrediente que no puede leerse más allá del necesario uso de máscaras para poder hablar de este tema, de los debates entre ellos mismos sobre cuales son las causas de una posible radicalización y el casi consenso que Mark es una servilleta del Gobierno Federal. Todos los senderos bifurcados se unen: el lugar para ellos es la máscara, el laburo chatarra, la vivienda social y el temor de practicar una religión que les da sentido a sus vidas. Año 2019: máscaras, colores y violencias parecen dibujar un horizonte común que va del sur de Chile, pasa por Bolivia, Ecuador, Colombia y llega a Texas y más allá.


LOS FANTASMAS DE SUGAR LAND

Título original: Ghosts of Sugar Land

Genero: Documental Año 2019 Clasificación: TV-MA

Duración: 21 min País: EE.UU.

Dirección: Bassam Tariq

Producción: Bassam Tariq, Farihah Zaman

Guion: Thomas Niles, Bassam Tariq

Reparto: Kc Okoro

Origen: Estadounidense