Cuatro tesis sobre el crimen europeo 

Alemania, Francia, Inglaterra y España. Cuatro naciones. Doce sospechosos/as. Algunos/as culpables. Todos/as se sientan en igual decorado, salvo pocas diferencias (¡Si encontrás más avisanos y te ganás un libro!): la luz de la sala de interrogatorio de España: el neón está invertido en la sala de interrogatorios y de la cámara gesell. Y una silla rota en la alemana. Luego, of course, los casos, detectives, historias y estrategias difieren en edades, etnias, estilos y género. Sus creadores Jim Field Smith y George Kay. Sus guionistas: el propio Smith a quien se suman Mariano Barroso, Oliver Hirschbiegel y Frédéric Mermoud.

¿Qué tienen en común cuatro países de la Unión Europea? ¿Sus cuatro sistemas policiales y de justicia? Más y menos de los que parece. Hay constantes, insistencias, aires de familia: policía y justicia ya no son parte del sistema republicano de división de poderes; a las mujeres, las personas mayores y a los/as jóvenes les es más costoso estar en espacios como esos, y los modos en que cada guionista habla y lee sus marcos nacionales que son parte de los cuadros como señala Judith Butler contra Susan Sontag. Ningún capítulo es ajeno a la actual Europa (aunque den cuenta de modos que exigen mayor hermenéutica) que nunca deja de sacudirse cada vez más hacia un derecha rancia y peligrosa por su imposible apoliticidad (5 Stelle, Ciudadanos, UKIP, FPÖ, PVV, PiS o FN) frente a una socialdemocracia que pasó de amarillo patito al macabro tono neoliberal. Pero extrañamente este "detalle" no parece ser la preocupación de la policía/polizei/Police ni de la justicia/justice/Justiz europeas que si vuelven a insistir con la macabra noche parisina en el bar Bataclán y los otros atentados terroristas el 13 de noviembre de 2015 en la ciudad "foro" de la tilinguería nacional. Del mismo modo la almodovariana y española Isabel que "bien mirada" no es más que una señora de clase media entrega al loop de la prostitución ("estado de" o trabajo) en épocas en que Catalunya pide su independencia y el PSOE no puede quitarle a su patria el epíteto de PIGS (tachamos la P gracias al socialismo portugués) con dos dígitos de pobreza y una ajuste fero ¡Ah! y como olvidarse del alemán Jochen, el ex chequista soviético. Asesino, claro, pero de la Alemania del Este contra un albañil gay al que enterró en su vieja ciudad. La flema inglesa comenzó con su carácter imperturbable de horas y horas de "no comment" para terminar confesando con british irony la violencia hacia su hijastra adolescente.

Recuerdo que el ruso "nacionalbolchevique" Eduard Limonov distingue a los "a-normales" (léanse las comillas) entre unders, disidentes y "locos", por lo que hoy da gusto ver  los ping-pong discursivos tipo poli/ladron, pero sería hora de raspar un poco más la superficie para que Isabel, entre otras/os, no sea solo un color de tapizados retro, sino una huella de la Europa criminal que avanza con un pie en esas cámaras gesell.

Si te interesa saber más de esta serie de Netflix:

https://www.cnet.com/es/noticias/la-oportunidad-desaprovechada-de-criminal-netflix/

https://www.elconfidencial.com/television/series-tv/2019-09-26/netflix-criminal-espana-carmen-machi-thriller_2254215/