La estrategia Rubinstein y la agenda de reclamos ingeniosos

Helena Rubinstein decía que "No hay nada mejor para lanzar un producto que un reclamo ingenioso". Lo dijo a finales de los años 40 al lanzar miles de globos azules en Nueva York, cada uno con una muestra del perfume Heaven Sent. Esta Madame millonaria, nacida en un pobre en el gueto judío de Cracovia, supo convertir las viejas fórmulas en novedades por las que europeas y neoyorkinas se daban codazos para lograr un turno en sus "salones de belleza" donde la Rubinstein le vendía viejas cremas en potes nuevos.

Esta vieja fórmula que tiene su contrapunto en la parábola cristiana del vino y la odre en Lucas 5: 33-39 ("Nadie corta un trozo de un vestido nuevo para arreglar un vestido viejo. De hacerlo así, echará a perder el vestido nuevo; además el trozo nuevo no quedará bien en el vestido viejo. Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo hace que los odres revienten, y tanto el vino como los odres se pierden. Por eso hay que echar el vino nuevo en odres nuevos. Y nadie que beba vino añejo querrá después beber el nuevo, porque dirá que el añejo es mejor" ) no deja de ser efectiva para la derecha criolla que, por ahora, patalea en nombre de la libertad como el punto de Arquímedes con el que pretende golpear los intentos centralizados de control de la pandemia. La Vicepresidenta del Uruguay, la "Pili" Beatriz Argimón que dijo, mintiendo con Clarín, que el Presidente Lacalle Pou, especimen puro de "Tincho", está combatiendo la pandemia sin tocar la libertad de la ciudadanía. 

Tinchos y pilis son la muecas copiadas en calcos nuevos de esta vieja idelogía (liberal libertaria, neoliberal, liberal a secas) que vuelve a instalarse en tramas que oradan lenta y pacientemente todo intento de reconstrucción progresiva o revolucionaria. Mientras tanto, quienes sabemos que esos llamados a la libertad son falluterías de les poderoses hacemos mal en no crear la agenda de "reclamos inegeniosos" porque más temprano que tarde elles tamizarán por su rayador de esperanzas.