Greenleaf y la materialidad cristiana

Si bien Greenleaf muestra descarnadamente la dimensión de negocio alrededor de la institucionalidad basada en la fe, es bueno hacer el ejercicio de como se traducirían estos entuertos familiares en términos de una organización transnacional de 2019 años como es la Iglesia Católica Apostólica Romana. Inimaginable. O las protestantes y la anglicana. Esta serie con formato novela va por su temporada 4 (acá debemos entretenernos con la 3 que es la que tenemos en la plataforma Netflix) que desmenusa las tramas familiares que dan vida a la iglesia pentecostal llamada Calvary,  sometida a los juegos humanos de los cuernos, las envidias, las estafas, las búsquedas de reconocimiento y los conflictos sociales que siempre están lejos de esta "blanqueda" familia donde hasta los rulos parecen permanente artificiales. Que difícil es para les cristianes ver las trastienda de estos mamarrachos tan lejanos a la idea de comunidad, comunión, pobreza y amor mutuo. Pero sería un error decir que este "error al blanco", hamartia, que devino en la idea de pecado, también se enmaraña en otros formatos en las milenarias y centenarias iglesias ¿Será por eso que las iglesias pierden fieles y las misas/celebraciones son un encuentro de dignas cabezas nevadas? Greenleaf es una serie llena de lugares comunes, actuaciones dudosas, música inocua, pero son un maravilloso texto de lo que ha devenido la famosa cristiandad que se ha encerrado en la defensa de instituciones e inmuebles por sobre un mensaje que supo liberar. Esperemos que llegue la 4 y sirva para echar leña a la reflexión necesaria sobre el cristianismo que querramos o no, es como sostuvo T.S. Eliot , uno de los pilares de la cultura en la buceamos.