¿Quién anda ahí? Detrás de toda camarita hay multitudes

Siempre lo creí una exageración, un acto de paranoia o histeria: son cada vez más los/as que tapan sus cámaras incorporadas a sus PCs de escritorio o portátiles. Carlos Scolari en su último libro trabaja sobre la "interfaces" y sin ambigüedades lo dice: una interfaz no es un instrumento, es un lugar de encuentro y desencuentros: interacciones que llegan hasta donde la tecnología avanza. La existencia de logaritmos que nos estolquean al ritmo de nuestros clicks está comprobado, pero la sugerencia por parte de redes sociales de seguidores/as, productos o servicios sobre los que supuestamente no googleamos, sino que hablamos de manera repetida ante un fono o compu ya me parece mucho. Lástima que, espero sea casualidad, esta semana me ocurrió dos veces. Recomendé una persona a otra persona. Yo no hablé con el recomendado, y resulta que susodicho ser aparece pidiendo amistad a quien yo había aconsejado. Dos: hablamos medio mal de una persona (¡Perdón Yavé) a quien no conocía de nombre, sino sus adscripciones, juro que no la googlé, y voilá, un día después comienza a seguirme en Twitter. La brujas no existen, pero... Vayan fotos de amigues cuyos nombres no voy a dar... quizá les aparezcan como sugerencia mañana en sus facebooks...